Haciendo espacio para las mujeres


Casa de Bomberos 5 | 1984-1987

Columbus, Indiana

Dado que los bomberos arriesgan sus vidas en el trabajo, ese oficio es uno de los mejor pagados en los EE.UU. pero también es uno que ha sido especialmente reacio a admitir a las mujeres. Ha sido notoria la dificultad para retener en el cuerpo de bomberos a las pocas mujeres que aprueban las pruebas de fuerza. El compromiso de la alcaldesa de esta ciudad para integrar a las mujeres en el cuerpo de bomberos ofreció la oportunidad para repensar la tipología de la casa de bomberos. Su organización espacial, donde las comidas, el entrenamiento físico y el tiempo libre se comparten en turnos continuos de 24 o 48 horas, era una parte del problema. Hasta este diseño, los vínculos afectivos necesarios para crear confianza entre los bomberos se desarrollaban en los dormitorios y duchas compartidas, espacios donde las mujeres no se sentían adecuadas o bienvenidas. En la Casa de Bomberos 5, estos vínculos se desarrollan en la cocina y en el gimnasio, y en lugar de un dormitorio compartido, hay dormitorios individuales con camas plegables. Detalles como las alacenas transparentes en la cocina impiden la reproducción de patrones domésticos según el género, y la visibilidad de la barra de bombero y de la sala de ejercicios pone los cuerpos y destrezas de cada uno a la vista de todos. Usando la torre de la barra de bomberos como pivote espacial, los volúmenes y las fachadas del edificio son asimétricas, para hacer evidente la separación de espacios públicos y privados; sin embargo son simétricas dentro del patio abierto para afirmar el objetivo de la paridad en el reclutamiento de hombres y mujeres.

LA SEMILLA
17.02.2019