Edificios / Cuerpos


Una casita pequeña | 1981-1982

Southampton, Long Island, Nueva York

Dentro de cada casa hay un lugar, una “casita” imaginaria, donde se prepara la comida — el hogar o “corazón” de la vida familiar. Tradicionalmente el lugar donde las mujeres podían sentirse aprisionadas, como pintó y dibujó Louise Bourgeois en su serie “MujerCasa”, la arquitectura moderna transformó este lugar en un laboratorio purgado de señales de domesticidad; sin embargo, podría llegar a ser la escuela de todos los miembros de la familia para aprender a compartir la responsabilidad por su alimentación. En esta casa para carruajes del siglo XIX, trasportada a un nuevo sitio y transformada en una estructura moderna, la “casita” se hace explícita, transformando el interior en un “exterior”, refugio de las inquietudes cotidianas. El viaje de la antigua casa para carruajes se registra en el rastro de su paso por el nuevo sitio formado por flores de mostaza— como el camino de ladrillos amarillos de El mago de Oz.

LA SEMILLA
17.02.2019