{"id":1266,"date":"2014-08-25T18:54:57","date_gmt":"1970-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.susanatorre.net\/?p=1266"},"modified":"2014-08-25T18:54:57","modified_gmt":"2014-08-25T17:54:57","slug":"re-aprender-la-forma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.susanatorre.net\/es\/re-aprender-la-forma\/","title":{"rendered":"RE- APRENDER LA FORMA"},"content":{"rendered":"<p>Algunos arquitectos desarrollan su sentido de la forma a partir de ciertos edificios (Richard Meier), tecnolog\u00edas de la construcci\u00f3n (Renzo Piano), o el programa (Lina Bo Bardi), pero la mayor\u00eda de los arquitectos se someten a los tropos estil\u00edsticos <em>du jour<\/em> de la disciplina, ya sean vol\u00famenes derivados de extrusiones proyectados en el espacio, o pedimentos cl\u00e1sicos. Esto es inherente a una cultura de precedentes diseminados por los medios. Las propuestas originales toman tiempo, y este es breve cuando hay que maximizar los beneficios o conseguir reconocimiento profesional r\u00e1pidamente. Esta cultura se aprende primero en las facultades de arquitectura, y mi educaci\u00f3n en Argentina no fue una excepci\u00f3n: las desviaciones de los cinco puntos de Le Corbusier o sus edificios emblem\u00e1ticos eran ignoradas o ridiculizadas. Me sorprendi\u00f3 enterarme de que lo mismo ocurr\u00eda en las escuelas de arquitectura m\u00e1s prestigiosas de Estados Unidos durante las d\u00e9cadas de los a\u00f1os sesenta y setenta del pasado siglo. Mis pares* en Nueva York, como yo misma, estaban intentando librarse de esas agobiantes influencias, a\u00fan cuando continuaban desarrollando variaciones Corbusieranas como empleados en los estudios de Richard Meier o Charles Gwathmey, o en proyectos para las casas de sus padres. Buscando recuperar el control de mi habilidad para pensar la forma a partir de nuevas pautas, me acerqu\u00e9 a los artistas con los que hab\u00eda entablado amistad desde mi llegada a Nueva York, en particular Sol LeWitt, Carl Andre, Eva Hesse y Robert Smithson. Me llevaban unos diez a\u00f1os, y ya hab\u00edan llegado al tipo de certidumbre que yo estaba tratando de descubrir. Lo que me atra\u00eda era su manera de considerar problemas formales en su obra. Sol los defin\u00eda conceptualmente, usando palabras y n\u00fameros para articular instrucciones y anotar dibujos, tanto para \u201chacer\u201d la forma como para decirle a los fabricantes como hacerla. Cuando comenz\u00f3 su serie de \u201cDibujos sobre la Pared\u201d radicaliz\u00f3 ese proceso porque los \u201cfabricantes\u201d de los dibujos deb\u00edan producir interpretaciones personales a partir de instrucciones escritas. Las mismas, implementadas por dos personas diferentes, producir\u00edan resultados visualmente diferentes, haciendo que la forma fuese abierta e indeterminada. Esta era tambi\u00e9n una caracter\u00edstica de las obra de Carl y Eva. Lo que me gustaba del trabajo de Carl era que las obras ten\u00edan <em>solo<\/em> lo que era necesario para comunicar un significado y crear un lugar. Nada m\u00e1s (o menos). La estructura aparentemente uniforme de sus alfombras met\u00e1licas era enga\u00f1osa. Un cambio en el ancho y largo de las baldosas y, sobre todo, en el espesor, textura y color de las mismas, produc\u00eda resultados inesperadamente diferentes. El uso de materiales blandos que hac\u00eda Eva, en conjunci\u00f3n con sistemas formales rigurosos (y hasta r\u00edgidos) derivados de la multiplicaci\u00f3n de objetos corrientes, me hizo dar cuenta de las posibilidades de modificar lenguajes formales existentes a trav\u00e9s de Otro punto de vista (femenino). Todos ellos compart\u00edan mi preferencia por estructuras vern\u00e1culas y por la realizaci\u00f3n de obras que pudiesen ser disfrutadas por cualquier observador, sin tener en cuenta su nivel de erudici\u00f3n. El pensamiento de Smithson (m\u00e1s que sus obras) me inspir\u00f3 a desarrollar herramientas anal\u00edticas para entender la estructura oculta de los sitios. La cultura de la arquitectura estaba todav\u00eda contaminada por la premisa de que los arquitectos necesitaban desarrollar un estilo personal identificable, como si el estilo fuese lo \u00fanico que define la arquitectura. Por eso las obras de estos artistas me ayudaron a abrir la puerta para escapar el mundo de las respuestas preestablecidas en relaci\u00f3n a las formas. Esa puerta conduc\u00eda a la dif\u00edcil experiencia de aprender c\u00f3mo formular las preguntas que podr\u00edan conducirme a la respuesta insospechada. Pero (por supuesto) la \u201cforma\u201d no es todo lo que define la arquitectura.<\/p>\n<p>* Fui la \u00fanica mujer en el grupo conocido como los \u201cTerrible 12\u201d, que se reun\u00eda durante los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de los a\u00f1os 80 del siglo pasado para presentar y debatir obras en proceso de ser dise\u00f1adas. Ver el art\u00edculo de Abercrombie, Stanley, &#8220;Sampling of the Work of an Emerging Dozen.&#8221; <em>A.I.A. Journal<\/em>, Sept. 1980<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunos arquitectos desarrollan su sentido de la forma a partir de ciertos edificios (Richard Meier), tecnolog\u00edas de la construcci\u00f3n (Renzo Piano), o el programa (Lina Bo Bardi), pero la mayor\u00eda de los arquitectos se someten a los tropos estil\u00edsticos du jour de la disciplina, ya sean vol\u00famenes derivados de extrusiones proyectados en el espacio, o [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-1266","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.susanatorre.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1266","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.susanatorre.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.susanatorre.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.susanatorre.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.susanatorre.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1266"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.susanatorre.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1266\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1268,"href":"https:\/\/www.susanatorre.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1266\/revisions\/1268"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.susanatorre.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1266"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.susanatorre.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1266"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.susanatorre.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1266"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}